jueves, 12 de mayo de 2011

Siempre serás de allá

.
Te verán siempre así, a pesar de las palmaditas, siempre serás de allá. Incluso si en tus papales indica que ya eres de aquí. No, siempre serás de allá. Y pensarán en la llamita, en la mujer con sus polleras y sombrero, en el niño con las mejías coloradas de piel cobriza y su chullo de colores. Pensarán en tu piel oscura, en las sabanas donde corrías delante de los leones y la aventura que habrás vivido en tu travesía en patera. O pensarán en lo subdesarrollado que eres, en la falta de educación, en que en tu país escasean los dentistas, por los descuidado que tienes los dientes. Pensarán en los tontos que son todos los de tu país, por elegir siempre, como gobernantes, a los más corruptos o permitir que los dictadores masacren a tu gente. Será difícil, será duro tener que lidiar con todo ello, además de tener que trabajar duro y parejo, tendrás que aguantar que la gente, la gran mayoría, te miren por encima del hombro y te vean con la distancia necesaria para no tener que mezclarse. Nadie se preguntará que tal vez, eso, te sienta mal, a pesar de que siempre estás sonriendo, asentando y aceptando, porque no te queda otra; piensas en tu familia, en tus hijos, en tu madre. No estás en tu tierra, así que no vale quejarse. Pero, a veces verás a personas que aparentan ser solidarias, con ideas progresistas, diciéndote que tienes tus derechos; te conversan, parecen interesados, pero nunca te invitan a comer a sus casas ni permitirían que sus niños vayan a la misma escuela que los tuyos. Hipocresía. Es difícil. No te puedes meter en las mentes de las personas ni esperar nada de nadie. Verás muchas de estás cosas y vivirás en “getos”; sólo te juntarás con los de tu color, con los de tu cultura. Porque te empujan a ello. Y todo el mundo se preguntará por qué esta gente no se integra, por qué siguen con las costumbres de sus tierras y no celebran las nuestras.

Cuando ya te hayas cansado de todo y quieras regresar o cuando ya te hayas acostumbrado y también quieras regresar, verás que todo lo que dejaste atrás, te será extraño. Los leones ya no serán los mismos, ya no te perseguirán; y las llamas se negarán a que las esquiles la lana. Olerás raro para ellos. Te sentirás sin tierra o tal vez dividido. Serás extranjero, también, en tu tierra. Pensarás que nunca elegiste donde nacer, pensarás en que la patria no significa nada, si nadie te quiere en ninguna parte y todo por querer ganarte la vida fuera del lugar donde no había como hacerlo, por querer terminar con una necesidad a la que te rebelaste. Lo que nadie se da cuenta es que eres importante. Lo que nadie admite es que eres necesario. Lo que nadie sabe es que eres más valiente que cualquiera que se asusta por crisis de vidas hipotecadas. Así que levanta la mirada y nunca la bajes. Ponle la cara a quien quiera apabullarte. Pon el pecho ante las dificultades, aunque ya sé que siempre lo haces. Avanza, crece, convive, enséñales tú. Al fin y al cabo el color de la sangre es la misma y seguro que aprenderán de ti.


15 comentarios:

Sergio dijo...

Qué buen retrato del duelo y el desarraigo. Duele.

trapecista dijo...

Es triste y desmoralizador asumir que las cosas nunca cambian

El hombre de Alabama dijo...

Estamos anclados.

jojoaquin dijo...

el desarraigo. Es tanto peor volver que quedarse. Te quedas solo, acaso con la memoria, sin un lugar donde situarla, en una tierra fría que ya no es ni extraña, sino de nadie. Lo has explicado muy bien

Layla dijo...

Hola mamá:

No aguanto más esta ciudad de mierda. Los madrileños me ponen enferma. Cuando digo que soy de Cuenca me miran por encima del hombro y se creen superiores. Pero los peores son los hipócritas que van de progresistas y sólo saben repetir tópicos. La procesión de los borrachos se llama así por la forma de llevar el paso, no porque vayamos borrachos, les digo. No se dice casas colgantes, sino casas colgadas, les digo.

Pero no me escuchan, porque soy inmigrante y aqui no valgo nada. Tengo los peores trabajos y ni siquiera puedo quejarme porque no soy de aquí. Se ríen de nosotros porque votamos a gobernantes corruptos que saquean la ciudad y destrozan el casco antiguo con el AVE.

Quiero volver, pero tengo la sensación de que ya no soy de ninguna parte. Ya no digo "patena" ni "copón" ni "hostia consagrá". Echo de menos el resolí y el alajú y las jotas.

Puto chotis. Cómo odio Madrid. Un beso,
Layla.

Layla dijo...

(El capitalismo y la dominacion no entienden de fronteras,no van de españoles y extranjeros,va de ellos (los q nos joden) y nosotros (los jodidos),sea cual sea su pais.La barricada solo tiene dos lados.Te equivocas de enemigo,como tantos espaÑoles (y q conste q esto va sin el mas minimo sentimiento patriotico,ya lo sabes))

Giovanni-Collazos dijo...

Está claro que no lo haces con sentimiento patriotico, pero sí con ánimo de menos precio. Lo percibo con claridad.

Me ha faltado hablar de quienes se quejan por el gusto de quejarse.

Tú cuentales todo eso a cualquier africano, suramericano, asiatico, o europeo del este, pobre, que viene aquí a trabajar en lo que sea, en lo que haga falta y verás que querrán lo que tú tienes, querrán esos trabajos de mierda que has hecho, querrán vivir donde tú vives, querrán un hogar como el que tú tienes, querrán haber tenido la oportunidad de estudiar, así, como tú.

No hay punto de comparación.

No tienes ni idea o poca, de lo que es ser inmigrante, Layla.

Pásate cualquier día por un centro de internamiento de inmigrantes, forma sutil de decir prisiones y verás cuantos hay detenidos durante meses (aunque no lo verás, no dejan que nadie los vean), tratados como si fueran delincuentes y no seres humanos con derechos, porque al no tener papeles, aquí y en ningún país del cono norte, no tienes derechos.

Este tema es mucho más profundo y complejo de lo que yo trato aquí, de lo que dejo entrever. Los comentarios anteriores han captado bien el mensaje, que creo que ha sido claro. Yo no hablo de capitalismo, no se trata de eso, no hablo de enemigos, yo no tengo enemigos, eso ya es ir en plan de víctima. Los inmigrantes nunca van en plan de víctima, no salen a las calles a manifestarse ni se quejan de su condición.
Saben lo que es la verdadera necesidad, lo que es no tener para comer y que nadie te ampare, no pueden llamar a sus padres o familias a sus paises para que les envien dinero, ellos están peor. Así que no les queda otra que trabajar en lo que haya sin rechistar. (Cosa con la que siempre me he rebelado, pero esa es la realidad)

No sé, yo nunca me meto a opinar de forma ligera de algo que realmente desconozco, prefiero documentarme antes o simplemente no decir nada, para no quedar como ignorante del tema.

Y cuando quieras seguimos discutiendo sobre esto, cuando quedemos.

Y todo esto lo digo con la sinceridad que conoces de mí, sin ninguna acritud.

Besos.

CAOS dijo...

:) Grande Giovanni, como siempre. EMOCIONAS.

Anónimo dijo...

solo quereis derechos obligaciones ninguna

Anónimo dijo...

cuanto tópico... además parece que lo ha escrito un niño de 12 años

nativa o extranjera la misma clase obrera

Anónimo dijo...

Hola. En realidad no entiendo este texto. No entiendo por que diferencia tan racistamente a unos y a otros cuando yo conozco a gente nacida en españa que estan igual de mal que los que vinimos y conozco gente inmigrante que esta tan bien como otros de españa. Yo soy africano y no he visto un leon entoda mi vida. A mi me miran mal por ser pobre no por ser negro. A karembe o a gente con mejor posicionamiento social les tratan como a señores porque tienen dinero. Amigo el dinero no tiene raza. Y si piensas que ser africano es vivir en la selva con leones es que estas mal de la cabeza. Mira la unica jungla que conozco es esta sociedat donde al mas fuerte se le respeta y al mas flojo de el se aprobechan. Da igual que sea negro rosa o amarillo. Los hombres somos viajeros y en toda la historia que yo sepa se ha estado moviendo y dejando otros paises y nadie puede estar pensando en su hogar pasato porque es ridiculo no tiene sintido. La casa de uno esta donde vive nada mas. Tampoco estoy de acuerdo con el comentario de un tal anonimo que dice que exijimos derechos pero no obligaciones. Desde que estuve aqui no he pedido nada y he trabajado duro y fuerte, como otros amigos mios que eran blancos negros y de otros colores. Ese es un comentario racista de nazis. Aunque me molesta mas que se hable en plan soy inmigrante y se digan cosas inciertas por lo menos para mi acaso los españoles sois todos toreros???? Porfavor. Gracias.

Anónimo dijo...

estoy orgulloso de mis antepasados conquistadores

Susan Urich dijo...

Bueno, no sólo leí el texto, también leí, no sé porqué -no suelo hacerlo- los comentarios. Es absurdo, pienso yo, tomar personalmente los recursos que un escritor usa para construir un escenario, o una situación. Que seas africano y no hayas visto los leones no implica que no hayan africanos que sí hayan estado en contacto con esa naturaleza, céntrate en la historia, en lo que quiere decir más allá de la construcción que usa para contar. Yo creo que esto es algo con lo que cualquiera podría identificarse, el escritor usa un escenario particular, pero aplica a cualquiera. También pienso que es probable que un niño de doce años escriba con la misma simpleza, pero lo que no puede hacer un niño de doce años es exteriorizar un sentimiento tan complejo y además exponerlo como si realmente fuera sencillo decir algo así en tan pocos párrafos. Creo que es muy fácil criticar y muy difícil escribir, a la gente le gusta lo fácil. No conozco al autor, primera vez que leo su trabajo en mi vida, y no lo defiendo porque sea bueno o malo, lo que trato de defender es la premisa de que un texto no deja de tener valor literario porque sea impreciso, o porque no abarque todo un espectro de ideas, el texto toma una o varias ideas y las desarrolla, no al contrario. Así, pienso, que quien se toma un texto así a modo personal, es porque está bastante acomplejado. Un saludo, el texto me gustó.

Anónimo dijo...

a la TAL SUSAN URICH -TE LA DAS DE CULTA Y SOLO DICES CHORRADAS -

Layla dijo...

te equivocas, Giovanni, sí sé lo que es un CIES, seguramente mejor que tu.