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lunes, 16 de mayo de 2011

todo

He emigrado cientos de veces
de mi cama
a la cama de mi madre cuando tenía miedo.

He desdibujado las fronteras
que crecían en mi pelo,

recibí inmigrantes
dentro de mi vientre patera
que me llevaron a otro universo.

Pero eso es todo lo que sé,
sobre migraciones,
y no quiero saber de visados
ni pasaportes,ni aduanas...

sólo compartir mi rabia
con todos y cada uno
de los que no queremos que exista

ningún terreno vallado,
ninguna tierra con nombre.

jueves, 12 de mayo de 2011

Siempre serás de allá

.
Te verán siempre así, a pesar de las palmaditas, siempre serás de allá. Incluso si en tus papales indica que ya eres de aquí. No, siempre serás de allá. Y pensarán en la llamita, en la mujer con sus polleras y sombrero, en el niño con las mejías coloradas de piel cobriza y su chullo de colores. Pensarán en tu piel oscura, en las sabanas donde corrías delante de los leones y la aventura que habrás vivido en tu travesía en patera. O pensarán en lo subdesarrollado que eres, en la falta de educación, en que en tu país escasean los dentistas, por los descuidado que tienes los dientes. Pensarán en los tontos que son todos los de tu país, por elegir siempre, como gobernantes, a los más corruptos o permitir que los dictadores masacren a tu gente. Será difícil, será duro tener que lidiar con todo ello, además de tener que trabajar duro y parejo, tendrás que aguantar que la gente, la gran mayoría, te miren por encima del hombro y te vean con la distancia necesaria para no tener que mezclarse. Nadie se preguntará que tal vez, eso, te sienta mal, a pesar de que siempre estás sonriendo, asentando y aceptando, porque no te queda otra; piensas en tu familia, en tus hijos, en tu madre. No estás en tu tierra, así que no vale quejarse. Pero, a veces verás a personas que aparentan ser solidarias, con ideas progresistas, diciéndote que tienes tus derechos; te conversan, parecen interesados, pero nunca te invitan a comer a sus casas ni permitirían que sus niños vayan a la misma escuela que los tuyos. Hipocresía. Es difícil. No te puedes meter en las mentes de las personas ni esperar nada de nadie. Verás muchas de estás cosas y vivirás en “getos”; sólo te juntarás con los de tu color, con los de tu cultura. Porque te empujan a ello. Y todo el mundo se preguntará por qué esta gente no se integra, por qué siguen con las costumbres de sus tierras y no celebran las nuestras.

Cuando ya te hayas cansado de todo y quieras regresar o cuando ya te hayas acostumbrado y también quieras regresar, verás que todo lo que dejaste atrás, te será extraño. Los leones ya no serán los mismos, ya no te perseguirán; y las llamas se negarán a que las esquiles la lana. Olerás raro para ellos. Te sentirás sin tierra o tal vez dividido. Serás extranjero, también, en tu tierra. Pensarás que nunca elegiste donde nacer, pensarás en que la patria no significa nada, si nadie te quiere en ninguna parte y todo por querer ganarte la vida fuera del lugar donde no había como hacerlo, por querer terminar con una necesidad a la que te rebelaste. Lo que nadie se da cuenta es que eres importante. Lo que nadie admite es que eres necesario. Lo que nadie sabe es que eres más valiente que cualquiera que se asusta por crisis de vidas hipotecadas. Así que levanta la mirada y nunca la bajes. Ponle la cara a quien quiera apabullarte. Pon el pecho ante las dificultades, aunque ya sé que siempre lo haces. Avanza, crece, convive, enséñales tú. Al fin y al cabo el color de la sangre es la misma y seguro que aprenderán de ti.


martes, 10 de mayo de 2011

Dónde estás,
a qué tiempo has huído,
mujer caricaturizada,
mujer estatua de lycra y satén;
bajo qué maquillaje te escondes,
qué pantalones serán hoy tu agujero negro.

Y cuántas desesperadas
pasearán solas, de noche, por estas calles.
Cuántas, como tú,
se sentirán mañana con fuerza
para atar la soga en la lámpara del baño.

jueves, 5 de mayo de 2011