Quiero rajar en canal
vuestros cuerpos abrazados,
vuestros cuerpos abrazados,
mientras me consumen
la resaca y la tristeza.
Me aferro a las partículas de odio
que me quedan,
me suben por la nariz hasta el cerebro,
como el spiz amargo cortado con mata ratas.
Quiero hundir mis manos en las vísceras,
y correrme mientras me masturbo
con los dedos cubiertos
de vuestra sangre.
Luego vomitaré de felicidad,
y lloraré de asco.
Sois tan hermosos,
y os quiero tanto,
que no puedo soportarlo.

